Zombis y poesía
jueves, 3 de septiembre de 2026
martes, 1 de septiembre de 2026
Cerezo (una aproximación)
foto: Ayto. de Cerezo
texto: El Correo de Burgos, 31/8/2026
Cerezo de Río Tirón se erige en la ladera de un gran cerro, dominando el curso fluvial que le otorga su denominación. La profunda historia de este municipio se inicia en la antigua y relevante ciudad autrigona de Segisamunculum, evidenciando sus raíces milenarias en la península ibérica.
Su estratégica ubicación geográfica, situada entre la depresión del Ebro y la Bureba, la convirtió en un codiciado enclave, siendo motivo de constantes disputas territoriales entre cristianos y musulmanes a lo largo de los siglos. Este legado de frontera y cruce de culturas ha forjado una identidad única y un patrimonio histórico-artístico de gran valor.
Los vestigios más antiguos de ocupación en la zona de Cerezo de Río Tirón se remontan a hace aproximadamente dos mil quinientos años, durante la primera fase de la Edad del Hierro, cuando un extenso castro fortificado dominaba el paisaje. Doscientos años después, los autrigones, una de las tribus prerromanas más importantes de la península, se asentaron en la antigua ciudad autrigona de Segisamunculum, dejando una huella indeleble en la región. Posteriormente, la profunda influencia del Imperio Romano se hizo patente con la construcción de la calzada que conectaba Astorga con Tarragona, de la cual aún se conservan tramos, y el histórico puente de San Ciprián, testimonio de su avanzada ingeniería y de la importancia estratégica de la ruta.
La posición fronteriza de Cerezo de Río Tirón marcó decisivamente su devenir durante la Edad Media. La localidad estuvo bajo dominio musulmán hasta el año 891, momento en que pasó a control cristiano, un hito crucial en la Reconquista.
Aunque su integración en Castilla se menciona históricamente ya en el año 1.029, no fue hasta el fallecimiento de Sancho III el Mayor y la subsiguiente cruenta lucha por el poder entre sus hijos, Fernando I de León y conde de Castilla, y García Sánchez III, rey de Pamplona-Nájera, cuando se consolidó su pertenencia. Este proceso culminó con la Batalla de Atapuerca en 1.054, un evento decisivo que afianzó la incorporación definitiva de Cerezo a Castilla.
El reinado de Alfonso VII marcó un período de extraordinario desarrollo para Cerezo de Río Tirón. En el año 1.151, la localidad recibió la concesión de importantes fueros, un conjunto de privilegios y leyes que regulaban la vida municipal y fomentaban la actividad económica. Estos fueros no solo otorgaron una notable autonomía administrativa y jurídica, sino que también impulsaron el comercio, la agricultura y la ganadería, transformando a Cerezo en una de las poblaciones más prósperas y ricas de Castilla durante la Baja Edad Media. Este impulso legislativo y económico consolidó su posición como un centro neurálgico en la región, atrayendo a mercaderes y pobladores y dejando una huella duradera en su estructura social y urbana.
El legado histórico de Cerezo de Río Tirón se manifiesta de forma palpable en su valioso patrimonio arquitectónico y religioso. La Iglesia de San Nicolás de Bari, de imponente estilo neoclásico y datada en el siglo XVIII, sobresale por su grandiosidad. En su interior, los visitantes pueden admirar sus tres naves, donde se custodian valiosos retablos y altares recuperados de antiguas ermitas e iglesias ya desaparecidas de la localidad. Actualmente, esta es la única iglesia en uso para el culto, constituyendo un punto central de la vida espiritual del municipio.
Asimismo, se conservan los vestigios de la Iglesia de Santa María de Villalba, un lugar cargado de historia y tradición. La leyenda popular sostiene que San Vitores, patrón de la localidad, fue párroco de su templo primitivo, antes de ser decapitado por los musulmanes. Las ruinas visibles hoy corresponden a una construcción de los siglos XV y XVI, probablemente erigida sobre la iglesia original. De ella se aprecian aún el ábside semicircular y una torre del campanario de factura más reciente, que invitan a la reflexión sobre su pasado.
Otro de los grandes tesoros patrimoniales de Cerezo es la Iglesia de Nuestra Señora de la Llana. Lamentablemente, cuatro de sus relieves, que representaban la Adoración de los Reyes Magos, fueron sustraídos del país en el año 1.929 y se exhiben hoy en el prestigioso Museo de Los Claustros de Nueva York. Afortunadamente, su valiosa y bella portada románica pudo ser recuperada y, tras años expuesta en el paseo de la Isla de Burgos, fue trasladada al Monasterio de San Juan en la misma ciudad, donde se conserva y puede ser admirada.
Más allá de su innegable riqueza histórica y cultural, Cerezo de Río Tirón se enclava en un entorno natural de gran belleza, que invita a la exploración y al disfrute al aire libre. La presencia del río Tirón, junto a las laderas del cerro, configura un paisaje de notable valor ecológico, con una diversidad de flora y fauna autóctonas. Para poner en valor esta faceta, alumnos y profesores del Instituto de Educación Secundaria Hipólito Ruiz López, de la cercana localidad de Belorado, han diseñado una completa e interesante ruta temática. Este itinerario no solo recorre los puntos clave de Cerezo de Río Tirón, sino que también destaca su riqueza etnológica, económica y biológica, ofreciendo una perspectiva integral del municipio y su relación con el entorno.
Adiós a un río (John Graves)
Hermanando Brazos y Urumea
«El resultado es que un breve segmento de la frontera americana, reconocible a su manera, aunque no tan reconocible como alguien de la zona podría haber estado tentado a pensar, se detuvo en el brazo, crepitó y humeó durante unos cuantos años como una fogata en la maleza, mientras se expulsaba a los indios de la existencia y se empujaba al ganado hacia el norte, y luego siguió avanzando y llevándose la mayor parte de sus enérgicos hombres con ella».
«… el provinciano que únicamente cultiva sus raíces se arriesga, igual que una patata, a volverse más raíz que planta; el que corta sus raíces y niega que estuvieran conectadas con su cuerpo se marchita hasta volverse la mitad de lo que era…».
"... cada día tiene su plenitud, en el paréntesis de dos sueños... "
sábado, 22 de agosto de 2026
El mejor oficio del mundo (Diego A. Manrique)
ARTE la música en sí misma, mas turbio el mundo a su alrededor.
El caso es que estoy revisitando mi adorado EL AMBIGÚ, hora en forma de podcast, en RNE audio... ¿estará completo?; llevo cuatro programas y el nivel es excelso, EX - CEL - SO.
GRACIAS, Sr. DIEGO A.
martes, 18 de agosto de 2026
RUT Ruta Urola - Tirón. Etapa 3. Elciego - Cerezo
jugueteo un poco alrededor del Ebro para, tras el hamaiketako en Baños de Ebro, entrar en una preciosa zona de viñas ya en modo gravel.
Después un paso de unos 2 km. junto a un canal de agua, antes de subir a la curiosa localidad de Casas Blancas.
Más carreteras rurales, más pistas, y llego a Villalobar de Rioja. Aquí marca que hay un tramo de Vía Romana hasta Herramélluri.
Creo que puede ser buena opción, como acaba confirmándose. No tengo mal olfato.
Otra paradita en Herramélluri para un café antes de remontar lo que me queda de Tirón hasta Cerezo.
¡Muy contento! Todo ha salido bien.
lunes, 17 de agosto de 2026
Ruta Urola - Tirón. Etapa 2. Gasteiz - Elciego
por la vía verde
Izki
hamaiketako en Bernedo
Sª de Cantabria
gloria
Laguardia je t'aime
cosas del Suunto
Frank Ghery en Elciego
atsedena
en un bar
Para llegar a la Rioja Alavesa (todo muy alavés me está quedando) tengo que pasar dos murallas geográficas hoy: los Montes de Vitoria y la Sierra de Cantabria.
Azazeta no es un puerto sencillo, yo le doy de 2ª categoría. La carretera es muy buena, y es agosto y no he pillado mucho tráfico. Hay rectas largas y todo consiste en tener paciencia...
Bajada sencillota y paro en Maeztu; pienso que me toca el cafecito antes de meterme en Izki.
Tras un terraceo bicicletero (nos juntamos un montón de ciclistas a la vez), sigo a pillar la vía verde Vasco-Navarro, por la que voy solo y gozando del valle y la buena pista. Llevo unas cubiertas 700x42, una solución de compromiso que generalmente me está satisfaciendo.
Al llegar a Antoñana dejo la vía verde para continuar por carretera en busca de enlazar con Bernedo. Había otras soluciones en difcultad: elijo la intermedia. Apechugo con un primer repecho, para despuyés internarme plenamente en izi y subir un 2ª por una carretera preciosa y con sombra.
Paso, ya en bajada, por Durruma Maeztu, y poco a poco me acerco a Bernedo.
Aquí otro descansito en un bar muy majo junto-bajo la iglesia, con bocata, coca-cola y café, antes de acometer el alto de la Aldea o alto de Bernedo (1000 m s.n.m.). Le doy de 2ª también.
Aquí arriba estuve hace años, cuando me acerqué desde Laguardia con mi BH de acero. Gran recuerdo. Y grandes vistas, verdaderamente: la Rioja Alavesa, las crestas de la Sª de Cantabria (Peña Alta, San Tirso, etc.), la Sª de la Demanda...
La bajada es hasta El Villar, donde celebran una fiesta infantil. El paisaje durante la bajada obligaba a parar, a mirar hacia las crestas sin parar, y con peligro (claro).
Me desvío un instante a ver un dolmen que no conocía. Hace calor.
He parado a arrancar un racimo de ¿garnatxa? tras un repecho, y me ha sabido TAN glorioso. ¿Es el vino que da mejor que ésto? No me lo parece.
Para llegar a Laguardia (un pueblo especial para mí, y que era de obligado paso en esta travesía) hay que subir un repecho largo en plena tarde de agosto.
Llego al paseo del Collado y lo recorro con deleite. Después las callejas, sin prisa. Tampoco me paso a tomar nada, en 2026 está más "tomado" por el turismo internacional que cuando yo iba. En los 80 íbamos sobre todo giputxis o bilbaínos o vitorianos...
Tras el paseo, me dejo caer hasta Elciego, donde paso la noche en un hostal del casco viejo.
Hace mucho calor, me llama la atención.
Ducha, paseos, caña, cena, cama.
domingo, 16 de agosto de 2026
Ruta Urola - Tirón. Etapa 1. Zumaia - Gasteiz
Hacía ya demasiado tiempo de mis dos únicos viajes (viajecillos) en bicicleta (Rioja Alavesa y Cordillera Cantábrica).
La bici y el bikepacking están muy presentes hoy día en RRSS, ahora es cool; las bicis, los y las ciclistas y sus ropajes son modernos, minimalistas, estilizados y muy caros.
Total, llegó el "click" entre que lo pensaba y lo decidí: tampoco era irse a Mongolia, joder.
La bici será la de gravel. Tengo la bolsa de cuadro; creo que con una de manillar de 10 litros ya me apaño. Es verano y voy a dormir en hotel. La compro en la web de Geosmina. Me resulta una buena compra.
Etapa 1 de 3:
Hago trampilla y me acerco en Euskotren hasta Zumaia. Desde Donosti hasta Gasteiz se me va de cálculos.
Hay un primer tramo por un bidegorri nuevo desde Zumaia hasta cerca de Arroa. Se acaba, enlazo con la carretera y en unos pocos kms. estoy en Zestoa.
Pillo la vía verde del Urola. Lili jauregia. Balneario. Remonto el Urola, no hay misterio. Llego a Azpeitia, que soslayo. Santuario de Loiola; fotos pero no paro al café.
Se remonta, con algo más de pendiente, el precioso tramo que nos lleva hasta Zumarraga, que se atraviesa por bidegorri. Tranquilidad.
Más bidegorri hasta Legazpia, y otro poquito hasta Mirandaola. El bar restaurante está cerrado (no tiene actividad, me temo). El café se pospone.
Otra subidita más (estoy subiendo sin parar desde Zumaia) y paso Udana. Bajada sencilla hasta Oñati. Aquí sí que paro: en el "Bizipoz" de Markel Irizar.
Haciéndolo a la inversa, en la plaza compro una Coca-cola en una txutxe-denda y busco un parque para meterme un bocata de mejillones en escabeche.
Tras el aporte calórico y descanso, busco el bidegorri que baja hasta el cruce de San Prudentzio.
El bidegorri es continuo por esta parte del alto Deba (Arrasate, Aretxabaleta, Eskoriatza) aunque algo enmarañado y confuso al ser zona urbana e industrial.
Salgo de la maraña del "Imperio Mondragón" y me quedo a solas con el puerto de Arlabán. Busco la virgen de Dorleta, porque recuerdo que está cerca de la cima. Para mí es un 2ª categoría; aún me queda fondo. Los milagros de ir en e-bike al trabajo diariamente.
Justo antes del cartel de puerto se ve una pista a la izquierda: es el enlace con la vía verde del Vasco-Navarro, aprovechándome de la cual me lanzo a Gasteiz donde me espera el albergue que va a ser la casa de mis suegros. Va picando para abajo y voy feliz y contento porque tengo la 1ª etapa en la buchaca.
En Gasteiz, para no meter la bici con el polvo impregnado de la vía verde en el piso, le doy un manguerazo y utilizo el hinchador eléctrico que no he necesitado para mí para hinchar las ruedas a la maltrecha bicicleta de un negro musulmán (el infaldor de coches no vale para bicis), que me lo agradece varias veces: "he hecho varios kilómetros para venir a hinchar las ruedas"...
Ducha, paseo para estirar las piernas y cena. "A mesa puesta, esa es la verdad".
jueves, 13 de agosto de 2026
El eclipse
Dejándonos de metáforas: el eclipse solar.
foto: José Apellániz (Gasteiz)
al estilo Alcolea
Lo mínimo-mínimo es sorprenderse y percibir por unos segundos lo pequeñitos que somos, lo poco que importamos y, al mismo tiempo, lo maravilloso que es estar aquí viviendo en este nuestro Sistema Solar.
sábado, 8 de agosto de 2026
Bianditz - Arriurdineta (Artikutza)
Subida a Bianditz por carretera. Entramos a la finca, descenso vertiginoso a la aldea de Artikutza. Precioso y encantador, como siempre. Paramos un buen rato. Es sábado de un estupendo día de verano y andamos SIN prisa. Disfrute enorme.
Recorremos el valle de Elama completo; remontamos hasta Arriurdiñeta, donde salimos de la finca de Artikutza.
Otro descenso, si cabe más vertiginoso, hasta la carretera de Goizueta, para llegar, enseguida, al camping Ixkibi, donde paramos a comer.
Seguimos valle Urumea abajo, aunque nos quedan varios repechos y la subida al Cruce de Arano, donde agradecerás tener fondo.
Remar y remar hacia Ereñotzu, Hernani (hacemos el bypass de las sagardotegis hasta Portu). Yo me dirijo a Amara y mis compas a Irún: aún les quedará "merendarse" Perurena y Gantxu.
lunes, 3 de agosto de 2026
La subasta del lote 49 (Thomas Pynchon)
¿broma o genialidad?
"Tu intuición coincide con una línea de investigación que ha ido ganando fuerza en los últimos años. No existe constancia de una influencia directa entre Thomas Pynchon y David Lynch —ni Lynch ha citado a Pynchon como influencia importante, ni Pynchon, que es extremadamente reservado, ha hablado de Lynch—, pero numerosos críticos han señalado afinidades estéticas y temáticas muy profundas.
Al leer La subasta del lote 49 es muy fácil experimentar una sensación "lynchiana". Ambos autores comparten varios rasgos:
La sensación de que existe una conspiración o una realidad oculta que nunca termina de revelarse.
Personajes que interpretan continuamente signos, pistas y coincidencias, sin saber si realmente significan algo.
La convivencia de lo cotidiano con lo inquietante y lo absurdo.
Un humor extraño que convive con la angustia.
La idea de que la realidad puede fracturarse en cualquier momento.
En La subasta del lote 49, la protagonista, Oedipa Maas, intenta descifrar si el sistema postal clandestino Tristero existe realmente o si todo es una construcción de su mente. En obras de Lynch como Twin Peaks o Mulholland Drive ocurre algo parecido: el espectador nunca sabe si está descubriendo una verdad oculta o perdiéndose en una interpretación imposible.
De hecho, existe una tesis doctoral defendida en la Universitat de Barcelona en 2021, titulada Dreamland paranoias: Californian quests for feminist order in Thomas Pynchon's and David Lynch's works, que estudia precisamente las conexiones entre ambos creadores desde una perspectiva comparada.
También hay un paralelismo interesante en el tratamiento de California. Tanto Pynchon como Lynch convierten California en un espacio donde bajo la apariencia soleada y suburbana se esconde algo profundamente inquietante: paranoia, decadencia, identidades inestables y sistemas invisibles de poder.
Diría incluso que, si alguien me preguntara qué cineasta transmite una sensación más parecida a la de leer La subasta del lote 49, David Lynch estaría entre los primeros nombres que mencionaría. No porque uno adapte al otro, sino porque ambos exploran la misma experiencia: la de un mundo que parece estar lleno de significado... y en el que nunca llegamos a saber si ese significado existe realmente o es una ilusión creada por nuestra necesidad de encontrar un patrón".
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