Mostrando entradas con la etiqueta ossau. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ossau. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de agosto de 2014

Aubisque


Val de Azun desde el col de Soulor


tirolina en Soulor


carrera de montaña "Esclops de Azun"


Pt. Gabizos, face Est (mis batallitas) 


homenaje al Tour, col de Aubisque


al fondo macizo de Goutette (grupo del Ger)


Pt. Gabizos


cresta de Soum de Grum (I)


cresta de Soum de Grum (II)


pareja en la cima



pique-nique bajo el valle del Pene Sarriére

Soum de Grum (1870 m) ruta normal Aubisque. Gourette-Aubisque, Ossau, Pirineos

27 de julio de 2014

Para el domingo, día de la vuelta a casa, había propuesto al grupo hacer una travesía entre los valles de Gaves, Azun y Ossau por los magníficos parajes por sonde discurren los muy venerables cols de Soulor y Aubisque, auténticos colosos del mundo del ciclismo. 

Desde que comienzas a subir el Soulor desde Argeles-Gazost, el paisaje es una pura maravilla. Excursiones mil para hacer por allí. Hay un momento en el que ves el majestuoso Balaitöus enfrente, por ejemplo. Impactante. 

En Soulor paramos un buen rato. Se celebraba una carrera de montaña con buen ambiente, la "Esclops de Azun", perteneciente a una liga de carreras "hors stade" de la comarca del Bigorre. 

Allí también tienes enfrente la cara Este del Petit Gabizos... aluciné viendo por dónde había subido en invierno, allá por el año (...). 

La travesía entre Soulor y Aubisque es aun más impresionante. Las paredes verticales que bajan del macizo de Gabizos obligan a pasar por un par de túneles; ojo esas autocaravanas felices... 

En Aubisque el panorama es igualmente brutal, incluso más espectacular ya que tienes a la vista el macizo de Ger-Gourette.

Realizamos una corta y agradecida ascensión al pico Soum de Grum, amenazados por nubes que finalmente no nos cubrieron (ver track). 

Para comer, bajamos a Gourette y nos acercamos a una zona de pozas bajo el Pene Sarriere, junto al parking de la estación. 

El colofón del fin de semana fue perfecto, ya que, al bajar del valle de Ossau, quedamos en Pau con Raquel y Víctor, que pasaban unos días en el Roncal, y se acercaron a la capital del Béarn a vernos. 





varias instantáneas de la ciudad de Pau


V, R, I. Salón de té vintage, Pau

miércoles, 1 de agosto de 2012

Crête de Coos (1961 m) Les Papillons de les mer du Sud



Así vimos nosotros Las Mariposas


Crête de Coos (1961 m) vía Les Papillons de les mer du Sud (IV+). Jaut-Coos, Vallée d'Ossau, Pirineos

La salida de final de invierno a Coos trajo como consecuencia agradable descubrir (a través del blog de Remi Thivel) que en el extremo más occidental de la pared Norte, un chico afincado en Louvie-Juzon (Ossau) llamado Andrés Sio había abierto una vía de seis largos bautizada con el bonito nombre de "Las mariposas de los mares del Sur". Equipamiento moderno, grado asequible a nuestras capacidades, entorno precioso.

Allá que nos fuimos. Madrugón y pitando por la autopista francesa hasta el Valle de Ossau. Esta vez aproximamos en coche por la pista, hasta la borda de pastor al pie de los prados del macizo.

Las nubes que amenazaban con impracticar la vía anidan en el valle, y arriba todo está despejado. Solo las vacas y su eterno tolón-tolón nos acompañarán durante toda la jornada.

Me descubro nervioso al inicio del 2º largo, mi compa se da cuenta también. Me tranquiliza y tiramos a gusto para arriba. Siempre concentrados. El diedro de este largo es una chulada, más de III+, jajaja. Para los que hacen 6a "con botas" será una vía de esas que llaman "tumbarrales" o cosas así, muy fácil, pero nosostros somos más montañeros que escaladores y, aunque entrenamos algo (lo que se puede), pasar de V+ es harto difícil a estas alturas de la película. Como suelo pensar: "bastante hacemos con seguir saliendo a la montaña, en lugar de seguir sedentarizándonos a base de las pequeñas delicias urbanas de fin de semana".

La verdad es que se agradece un montón que alguien haya abierto y equipado tan profusamente (se puede rapelar la via, incluso) una ruta tan asequible, en un lugar tan bonito y tranquilo. Un placer.

Lo mismo que disfrutar de las vistas al salir a la cresta: Sesques, con neveros aun en la cara Norte, Tres Reyes, grupo del Ger en Gourette, Gabizos, ... todo el cuadro con un mar de nubes interior: disfrute tope de gama.

Descenso por senderuco y praderas de cuento hasta el valle, donde vimos el paso de los muy esforzados y motivados participantes en la clásica cicloturista Luchon-Bayonne: 320 km. de nada con Peyresourde, Aspin, Tourmalet, Soulor-Aubisque y Osquich.

martes, 24 de abril de 2012

Crête de Coos (1961 m) couloir Rigolo


Crête de Coos (1961 m) couloir Rigolo AD inf. Jaut-Coos, Vallée d'Ossau, Pirineos








Largo tiempo detrás de una salida de piolet y crampones. Una reseña en la revista francesa Respyr, algunas referencias en la web, y mucha motivación frente a las rares averses pronosticadas por la inefable web de Meteofrance, nos llevan a Louvie Juzon, a la entrada del Valle de Ossau, cerca de Pau. Desde el Puerto de Castet nos internamos en el macizo de la Moulle de Jaut, una barrera que apenas roza los 2000 m y que sorprende por su carácter alpino... máxime luciendo una reciente nevada en este azaroso abril.

En todo el día no nos cruzamos con nadie: Un 4x4 a lo lejos, un coche junto a la cabaña, dos montagnards que subían en raquetas y se dieron media vuelta en el collado...

El día en lo meteorológico fue efervescente: variedad a más no poder. Si hubiéramos abierto la vía, se habría llamado sin duda Rares Averses (chubascos esporádicos, o algo similar). En 7 horas nos llovió, nos nevó, subió niebla del valle, entraron nubes desde el Sur, hizo viento, salió el Sol y la cresta se despejó. Incluso granizó...

Pero ahí que nos curramos el corredor, bien bonito además. Corto y nada difícil, aunque anduvimos con ojo, metiendo seguros en la pared de la derecha mientras progresábamos en ensamble. La nieve se dejaba, aunque en algún resaltillo el primero de cuerda tuvo que currárselo bien. Salimos al collado directos, por la zona más sencilla, y luego por palas a la cima e la Crête de Coos. Solitos y contentos.

El descenso es muy evidente, bajando al col de Lallène y de ahí buscando en diagonal las cabañas de Escalac.

Antes de volver, pic-nic fresquito en Béon junto al cauce vigoroso del Ossau, viendo pasar a pescadores y rebaños de ovejas, más cafecito/chocolate en una de las máquinas nuevas de una de las aires de la autopista.

Ha dicho alguien por aquí que llegué a casa más contento que si me hubiera tocado la lotería.



revista RESPYR


domingo, 17 de mayo de 2009

Pic d'Aule (2392 m)


la palpable constatación de que la ruta es "salvaje"

Pic d'Aule (2392 m) vía del Lac d'Er. Vallée d'Ossau, Pirineos

Nuestra intención era hacer el Pic Gazies 2457 desde Bious Oumette (Gabas), pero cual fue nuestra sorpresa al ver la barrera de acceso bajada (los gestores no quieren aun una afluencia masiva al idílico entorno de Bious-Artigues).

¿Qué hacer? Tenemos dos planes "B", pero, por supuesto, elegimos el más duro de los dos.
La ruta en cuestión es una de las joyas escondidas de los libros M. Angulo (Pirineos II), aquellas que habla de picos y valles "sin nombre", pero que hizo/hace muy bien en editar.

Desde la cota 971 a un km. al Norte de Gabas (pequeño parking, mesa), sale un sendero que recorre (bellamente) y asciende (brutalmente) el tupido y húmedo bosque de Biscau (bois de Biscau). Se sale a un enorme claro al pie del Pic de Biscau (paraje solitario y con unas vistas al valle y al Lurien bestiales). En este lugar debía haber majadas pastoriles, lo que resulta alucinante.

El sendero contornea ahora, hacia la derecha, la "crête de Ayguebère", con la idea en la cabeza de encontrar el lago de Er, al pie del objetivo del día. La nieve hace acto de presencia; el volumen acumulado aun en el bosque llama la atención.

En el instante de salir del bosque, en el lugar donde pensábamos encontrar el pequeño ibón de Er, mi compa me dice:

-"Mira, por aquí ha pasado alguien".

Diez segundos después me dice "mira qué huella".

Me acerco y descubro maravillado una clara y rotunda huella de plantígrado. Un oso ha pasado por aquí, en sentido opuesto al nuestro. O sea que, efectivamente, había pasado alguien. Y digo "alguien", porque a un animal tan noble, el "tope de gama" del ecosistema de la montaña pirenaica, no es sólo "algo".

Es emocionante; el hallazgo es un gran regalo añadido al disfrute propio de la actividad montañera. Creo que era un buen ejemplar, y solo ruego que lo dejemos vivir muchos años y que pueda engendrar o tener descendencia.

Los siguientes minutos los pasamos sacando fotos a las huellas (muy profusas y claras), y girando el cuello más de lo normal, no fuera a ser que anduviera aun por allí.

Me decía mi amigo:

-"Si te encuentras con un oso, ¿qué hay que hacer?"
Yo no tenía mucha idea, pero, por imaginar, me imaginaba a mí mismo...
  • dándole en la tripita con el bastón telescópico,
  • corriendo por la nieve como un loco,
  • quedándome "estatua",
  • hablando alto para que se asustara ("vete, oso"/"allez allez, ours").
Las fantasías faunísticas se olvidaron rápido al emprender de nuevo la ruta, que consistía básicamente en subir y subir, sin zonas de descanso.

Equivocamos la ruta, lo que nos supuso una pérdida de tiempo y fuerzas. Nos metimos en una empinada comba que bajaba del Pi d'Er. Por suerte, mi compa pudo alcanzar a ver el lago de Er, lo que nos daba la clave de la ruta.

Alcanzamos el coqueto y escondidísimo ibón (1764 m), con la paranoia de que me iba a dar la pájara (teníamos agua y barritas racionadas, por olvido).
Las rampas no se acababan nunca, y además no teníamos claro cuál era el famoso Pico Aule.
Y pensar en subir allá arriba y tener que bajar otra vez por la "ruta del oso" me provocaba tembleque en las piernas.

Sin embargo, el uso del mapa dio sus frutos, y se hizo la luz:

-"Si aquí está el lago... y allí está el Midi, ..., el Aule es ese".

Y fue aquel, sí, pero joder qué lejos estaba aun. Sufrí como un perro para llegar a cima.

En la cumbre, vistas de lujo, un poco de Acuarius y media barrita Powerbar sabor plátano. ¡Quién puede pedir más!



"Jean Pierre", señor del valle

El descenso por la vertiente Sur del pico nos ofrecía la bonita posibilidad de realizar un bucle y efectuar una bajada mucho más cómoda y "civilizada" que la peculiar subida. Además, las vistas a la vertiente NE del Midi d'Ossau le proporcionaban a la ruta un telón de fondo grandioso.

Desde Bious-Oumette, vacío de turistas, recorrimos por asfalto (alucinando con los aludes caídos a izquierda y derecha) los cinco kilómetros de recorrido hasta el coche.

Resumen: Ruta muy recomendada para montañeros pelín animados. Aquí, más fotos.

domingo, 13 de julio de 2008

Ossau - Artouste


 

El famoso queso de Ossau-Iraty

El Viernes: Anti-record personal en duración del viaje Donostia-Laruns (4h). Vale que paramos en Decathlon y en un “aire” a darles la merienda a los “chavos”, pero se nos hizo eterno. El viaje se coronó con una bonita caravana tras las yeguas (esto lo aprendí ayer de mi hermana baserritarra: No se dice “caballos”, se dice “yeguas”) que los alegres pastores bearneses conducían camino de los pastos de montaña, muy cerca ya de Laruns. Cuando llegamos, Garbi, Pablo y los niños estaban ya instalados; al poco llegaron Jur y Amaia, y Alberto y Yolanda los últimos. Ellos llegaron desde Portalet y se les hizo agónico, también.

El gite-aubergue-refuge de L’Embaradere es un “todo en uno”: Refugio “con ambiente”, gite d’etape, bar-restaurante, … Los y las que lo llevan tienen un rollo “tranqui” (y buen gusto musical; tres ipod conectados) y a pesar de aterrizar con 10 niños con un promedio de 3 años, no vi un mal gesto en ningún momento, mostraron mucho temple y trato amable todo el finde. No así con otra horda, esta vez de unos profesores de una supuesta escuela de élite francesa, que según nos contaron precisamente los del gite, imparten un método conocido como “Steinner”. Yo no lo vi, pero en la primera cena, como consecuencia de verse “avasallados” por tanto niño, hubo alguna “profesora” que saltó quejándose de malos modos. Pensaban pasar un espiritual fin de semana en manos de su “maestro”, y se vieron enmedio del griterío propio de un grupo tan “alegre”. Si alguien demostró buena educación, desde luego, fuimos nosotros, y no alguno de estos supuestos “guías” educacionales. Como anécdota, y para aclarar las cosas, el sábado un cartel rezaba, colgado en la puerta de entrada al comedor “Sala reservada a la grand familie para la cena”. Otro bonito detalle de los responsables del gite.

Nosotros todavía no lo sabíamos, pero nos encontrábamos actuando en el modo “gestión libre”, aunque por aquí se llamaría “auto-gestión”…
La distribución para la noche fue: Una habitación de 10 camas y otra de 6. De esta forma nos apañamos estupendamente. La segunda noche, como suele suceder, dormimos mejor que la primera. Pero en ningún caso hubo voces, ni gritos ni “movidas” a causa de los niños.

Ansabere visto por uno de los super-profes

El Sábado: Salió (mejor dicho, el día no salió) un día malo, con las nubes cerradas y bien enroscadas en la montaña y llegando hasta los prados. Humedad a tope, xirimiri bearnés… la amable chica de la Oficina de Turismo de Laruns (estupenda oficina y amplio harario de apertura) hizo la llamada a la Estación de Artouste para cambiar la reserva al domingo, ya que se esperaba mejor día.


El bonito canal que pasa por Arudy

Amaia estaba muy interesada en actividades como excursiones guiadas en el Valle; además había un gran panel en una de las paredes que era el “izenen bira” de los topónimos de la zona: Los posibles orígenes de “Ossau”, de “Laruns” (que procede del euskara Larre+Untz), etc.

Dada la “méteo” buscamos cobijo en la exposición de los buitres (Falaise aux vautours) donde estuvimos cosa de una hora [“En el espacio museográfico La Falaise aux vautours” (la pared de los buitres) en Aste-Béon (Ossau), se recoge la vida de estas aves carroñeras. Allí se recoge su vida, historia, y hasta cuentos y testimonos de pastores. Además, mediante varias cámaras instaladas en los riscos, el museo transmite imágines en directo de los buitres y alimoches anidados como si estuvieran a su lado.

En el exterior, junto al vivaz curso del “gave d’Ossau”, unas mesas de piedra ideales para comer permanecieron vacías y mojadas… una pena.
Volvimos a comer al gite. Allí estaban nuestros “profes”. Se habían quedado pintando en el interior, pintando flores… Comimos en armonía; ¿ya se iban acostumbrando a nosotros? Una amable “enviada negociadora” nos preguntaba si nos importaba que estuvieran allí pintando… y quería saber, de paso, si teníamos pensado salir. La verdad nos dieron que hablar. Tenían un rollo que, desvestido de prejuicios, estaba muy bien: Paseos por el monte, dibujar al aire libre observando “la transformación que conlleva el paso del tiempo”, tai-chi, convivencia, … Pero observaba, acertada o desacertadamente, cierto rollo elitista; había algún elemento que funcionaba tipo “gurú”, me daba la sensación.

Pero en fin, lo importante es que teníamos a los responsables del refugio de nuestro lado, jeje.

Por la tarde íbamos a ir a una “cave” (como en Sant Pau d’Ordal, pero cambiando el cava por el Jurançon), pero a medio camino reconducimos nuestros coches hasta Arudy, bonito pueblo, situado en el nudo de unión entre los Valles de Aspe y Ossau. En Arudy, aparte de apostar a las carreras de caballos en el bar, se puede visitar el interesante y añejo Museo de Ossau, cosas ambas que hicimos. Pasamos buena parte de la tarde en Arudy. Algunos, casi todos los niños y algún no tan niño, se marcaron una buena siesta en el coche, como invitaba la tarde oscura y lluviosa.

El caso es que, a la vuelta de Arudy a Laruns, y antes de aparcar los coches junto al gite, decidimos hacer parte del Col d’Aubisque hasta Les Eaux Bonnes, especie de curioso pueblo que debe su razón de ser a las termas (termas a secas, no “romanas”) que existen. Hubiera sido una bonita opción, como en Cuntis (ver Galicia 2008), pegarse un bañito, pero no había bañadores en las maletas… ¿no íbamos al monte?. Así que, por tanto, el plan estaba claro: Paseo y bar. Probamos la cerveza “vasca” llamada “Oldarki”: La rubia y la pelirroja (cerveza al patxaran…).

La cena del sábado fue la del menú del gite, que estuvo rica y en cantidad muy adecuada.

el tren de Artouste y los cortados (niños a la izquierda!)

El Domingo: Temprano dejamos l’Embaradere para llegar a tiempo al telecabina; llegamos justo a las diez, el trayecto era más largo de lo que yo había calculado a ojo: Media hora Laruns-Artouste. A toda prisa entramos en la estruendosa garita donde arrancan las cabinas. Están mojadas del día anterior: Un fregado rápido y lista.

Entrando al túnel: Sólo faltaba la bruja...

A las diez y media en punto arranca el motor diésel que propulsa nuestro pequeño tren. El tiempo parece que aguanta, o que tal vez mejore… lo mínimo en lo que pensaba es que los niños no se nos enfriaran. El trayecto va todo el tiempo (a excepción del túnel del inicio) como por una terraza, muy por encima del fondo del Valle de Soussoueou. Las simpáticas marmotas aparecieron varias veces a nuestro paso. A la ida hicimos tres paradas técnicas, y a la vuelta ninguna.



El Palas, con nevada reciente

La ascensión estación superior-lago de Artouste se hace, a nuestro ritmo, en 1/4 de hora. En las grandes losas graníticas más cercanas al sendero, hicimos un rápido “hamaiketako” y sacamos las fotos “oficiales” de las familias y del grupo al completo. Como en las películas de aviación, diré: A las “doce” teníamos el Pic de la Lie; a las “dos” el Pic de Palas; a las “tres”, el Pico Arriel, y a las “seis”, el Pic Lurien.

En el viaje de descenso el triunfante fue el sopor que ayudaba a crear el traqueteo y el cansancio de toda la mañana.

Una vez en la base de la estación, y ya todos agrupados, montamos la comida grupal de “auto-gestión”, dando cuenta de las viandas típicas de estas ocasiones: Queso, jamón serrano, membrillo, chorizo, pan del día, …

Durante el café (cortado= noisette) hicimos las cuentas: Comida, tren, albergue, …
Decidimos volver por l’Espagne (Valle de Tena); una breve paradita en el Col de Portalet y todos a casa. Nosotros paramos otro rato en el Parque de Noain, para que los niños se espabilaran y pasaran otro buen rato antes de llegar a casa.

Webs: http://www.parc-pyrenees.com/ http://www.falaise-aux-vautours.com/ http://www.ot-arudy.fr/ http://www.valleedossau-tourisme.com/ http://www.gite-embaradere.com/
fotos (fotoblog Picasa)

domingo, 3 de junio de 2007

Lurien (2826 m) solo






A las 4;45 salí de Egia. A las 07:50 ya estaba andando. A las 11:10 estaba en la cima, y a las 13:50 en el coche. En Eguia a las 18:00 de nuevo. 

Acojonado ayer, con la de nieve que queda en el Piri en los picos tirando a altos por vertientes más sombrías.  La verdad es que la cosa fue bastante bien, a pesar de una metida de pata con el material. Estaba todo precioso y muy místico, ya que te envolvían las nubes, pero se volvían a ir. Tuve la mala suerte de que en la cima y principio de descenso me tocó ir con todo cubierto. La subida, hasta el lago muy bonita y bien, sin nieve apenas, y a partir del lago sorpresón con toda la parte nevada desde el mismo lago hasta cima, estando la nieve muy bien compactada y dando sensación de palas muy pinas. 

En el mismo lago ya estrené los crampones, y la verdad que muy contento, y eso que iba con las Salomon, que ya de bota semirigida no tienen nada de nada, pero con esos crampones la verdad que no importa mucho, a no ser que tengas q cramponear de puntas, que si que notas algo extraño, por lo blando de las botas mas que por el crampón. Pues eso, la subida de las palas bastante pina y con muy buena nieve en general. La última parte tenía algun trecho más inclinado aún, y ya empezabas a comerte el coco ciertamente, pensando en la bajada, porque la zona es muy muy expuesta y no permitía errores la cosa, y menos acordandote de los sucesos allí acontecidos hacía un par de años, que volvieron a mi memoria ciertamente. 

En la cima pude sacar unas fotos a toda ostia porque se estaba empezando a cubrir todo muy rapido, y justo justo vi el Palas entero, pero Balaitöus y toda aquella zona estaba ya en proceso de cierre, por eso no se distinguen bien en las fotos. Bajé rápido porque cada vez se veía menos, y ya nada mas empezar a bajar me di cuenta de que había metido la gamba con el piolet ligero, que parecia de juguete para una bajada tan tecnica y de muy muy cuidadito. Hacía falta un piolet recio en toda la regla, asi que en varios puntos bajé del revés por seguridad, y encima no era capaz ni de seguir mis huellas de subida de la niebla y resol que había y que estas estaban muy poco marcadas por lo duro de la nieve, la verdad q pase un poco de tensión, pero ya superada la parte más expuesta el resto de la bajada muy bien, muy contento con el experimento de unos crampones a correas. 

En el lago fue el momento de disfrutarlo todo, con un bocata de lomo, la paz que había en él mirando al fondo del mismo, y arriba el Lurien que negociaba con las nubes. Luego en la parte final de bajada, tuve problemas con una rodilla se me puso un dolor bastante fuerte, pero quedaba ya poco para el coche. 

Me extrañó un poco los horarios del Angulo, que le daba 11 horas subir y bajar, porque en 6 lo hice yo, pero vamos, que no fui a toda ostia ni mucho menos, eso si, no paré casi nada, salvo el bocata del lago. Aunque sea un monte de casi 1600 de desnivel, no es como por ejemplo el pico Labas, que está en casa dios de lejos, al Lurien le estás quitando ya bastante desnivel desde el mismo bosque, está encima de Fàbreges prácticamente. Para mí que el Angulo no lo ha hecho ;)

sábado, 9 de julio de 2005

Ossau

Posted by Picasa

normal del Midi: chimeneando en compañía


Midi Ossau (2885 m) ruta normal Cara SO. Ossau, Vallée de Ossau, Pirineos

Como diría JMC en sus escuetas y certeras entradas: "A veces el sentido del compañerismo obliga a detener el paso. El montañero del casco rojo de la imagen es M, sorprendido ayer (julio de 2005) en un honorable acto de ayuda mientras avanzaba por la chimenea que abre las puertas del cielo en el muy famoso y noble Midi de Ossau".

domingo, 25 de abril de 2004

Ger (2613 m) Echelle des Isards


Pic de Ger (2613 m) Echelle des Isards. Valle de Ossau, Gourette, Pirineos








tiempo total 9h50’.

horario Gourette 04h40, base couloir 06h50, cima Ger 11h30, Gourette 14h30.
condiciones/meteo día de primavera, frío nocturno moderado y en general magnífico. Viento suave, pero frío, en la cresta.

A punto de finiquitar la temporada invernal (exigua, sólo el Txipeta en Pirineos), coincidimos los tres para hacer una clásica del pirineismo invernal, zona francesa: La Escalera de los Sarrios, al Pic de Ger. Clásica, no nos extraña, después de ver ese entorno precioso y alpino de las paredes Este del grupo Rognon-Ger y Salon de Ger, de los Ger de toda la vida…

Arribamos a Gourette, mirando en la cerniente oscuridad el grupo de los picos de Ger, y buscando “pa’ dormir”. Al final optamos por la garita de esperar al bus de esquiadores.

Las nubes que habían se van evaporando y la noche queda rasa. Feliz cena explosiva: Queso de Cabrales, de bola, chorizo de El Rasillo, sopa del termo, birras, ..., de lujo.

Duermo a pierna suelta de 22.30h a 04.00h, que es cuando suenan las alarmas. Qué pereza, pero, ¿a qué hemos venido sino? La cara es Este, y ahora a finales de abril le da el Sol echando leches. Desayunamos un poco, y aproximamos de noche; nada de descanso, subimos sin parar. Amanecemos llegando a la base del corredor.

Es precioso, gran amanecer, tal y como sospechábamos. Nos vestimos para la ocasión y, dadas las buenas condiciones, tiramos sin cuerda, 45º con tramos de hasta 50º de nieve perfecta, transformada, dura; sacamos el otro piolet. Aiert se encuentra otro, un Faders, o sea que va con tres. (¿Con qué agarra el tercero?). 

La ascensión transcurre con buenas sensaciones, con Alberto en cabeza. A medida que llegamos a la segunda parte de la pared, las amenazantes cornisas que se han formado en la cima del Salon nos hacen desconfiar y separarnos hacia la izquierda, además tenemos la huella marcada.

Salimos a la arista Salon-Pic, con las primeras sensaciones de que cambiamos el chip: Hay que sacar la cuerda, a partir de ahora comienza a funcionar la cabeza, prestando mucha atención a lo que hacemos. Nos separa del Pico Ger una arista que de momento hay que trasponer. Alberto se aventura viéndolo nada claro. Al otro lado apenas le oímos, ya que encima sopla algo el viento. Trata de montar una reunión, con todas sus energías, que nos permita a Aiert y a mí hacer el paso de caballo y el destrepe en nieve y roca (II) con seguridad. Pasó un mal rato por la posición incómoda que no pudo evitar (reunión de baga y empotrador).

Por fin Aiert y yo hacemos el paso; flipo un poco por el destrepe que nos toca hacer (II, expo). Una vez bajo la placa de roca, Alberto la destrepa, tras ordenar las cuerdas, y en ensamble, por terreno empinado pero más tranquilo, accedemos a la cumbre.

Durante este recorrido, la sombra que oscurecía la punta del Ger ha sido eliminada por el Sol ascendente, haciendo a la vez menos difícil lo que parecía una pared de nieve mucho más vertical. Ya estamos más relajados.

Comemos en la cima, ufff, qué panorama podemos admirar: Anie, Billare, Gabizos, Sesques, Balaitous, Midi d’Ossau, Midi de Bigorre...

Acometemos el descenso tranquilos, faldeando un buen rato a media ladera hasta el collado Amoulat. Admiramos este precioso pico, con su atrayente Cara Norte completamente helada (*), e inmediatamente la apuntamos en nuestra libreta de “pendientes”.

Bajando del collado a darle la vuelta al monte oímos/vemos varios derrumbes en la vía “Mariage Blanc” al Amoulat, lo que sentencia feacientemente que la temporada de hielo se ha acabado aquí por este año. La huella que nos abre Txorizo a media ladera es la que nos salva de un agotamiento mayor (gracias otra vez). Retornados a la estación superior, sólo nos resta bajar por las pistas, eso sí admirando la preciosa vía que hemos hecho, y sus hermanas mayores como la “Norte del Rognon”, o la “Goulotte des Yeux”.

La tarde es de primavera 100%, imposible mejorarla. Nos cambiamos junto al coche y bajamos a comer algo. Encontramos un prado semi-paradisíaco algo más abajo del puerto, con el circo de Gourette prácticamente a la vista. Damos buena cuenta del stock sobrante, y hacemos otra coctelera fantástica en el estómago.

Tres horitas de autopista, previa parada para pillar coca-cola y espabilarnos un poco, y estamos en Donosti. B & E han pasado el día en Behobie-plage y en Bera. Han comido allí, y me sorprende con las sobras de un plato de magret de pato con foie, que ma ha traído en uno de los potes de la lolaila.

viernes, 2 de mayo de 2003

Tour del Ossau - Peyreget

 



Pirineos Atlanticos-Valle de Ossau-Macizo del Midi d’Ossau Peyreget 2487m vía normal Cresta Norte-TOUR DEL MIDI D’OSSAU II/F 

El macizo del Pico d’Ossau comprende una compleja montaña con varias puntas, y de otro pico más desligado, frente a él. Se trata del Peyreget, al que se puede acceder desde el col de mismo nombre, frente a la Cara OSO del pico. Su ascensión es fácil y recompensada con magníficas vistas. Además, permite completar uno de los recorridos más clásicos de los randonneurs franceses de la cadena: El Tour del Midi d’Ossau, esplendido bucle que da una vision de 360º de esta gran e imponente montaña. dificultad, carácter: facil, sendero y ademas evidente. En invierno, mucho cuidado con las posibles avalanchas. 

grupo: Oski y yo. 

fecha: viernes 2 de mayo de 2003. 

meteo: Día bastante despejado y fresco, algo de viento pero no molesto. Las nubes se concentraban más en el Pirineo más Occidental, al Sur. La entrada de aire frío en el Valle de Ossau por la tarde creó una gran masa de niebla que entraba en la última parte del recorrido (sendero por bosque). 

f: Superia 100 en la Nikon F70; pasada a .jpg en un CD (Fodinet). 

m+: Pic Gazies, Tour du Midi con la cuadrilla. 

route: Lago (P) Bious-Artigues, Valle Bious, Col Peyreget, Pic Peyreget, Pombie, Col Suzon, Bious-Artigues. desnivel: 1.100m de ascenso y otros tantos de descenso, aproximado. 

tiempos: 7h30’ total y vuelta Lago-Pico-Lago. Desde las 8.30 a las 16.00h.

El día sale bonito, vamos a patear, el recorrido es “ilusionante”, un bucle alrededor de esta gran montaña, un recorrido clásico que vamos a hacer en mayo, con muy poco público, con nieve, bonito ambiente. El recorrido es precioso y variado, la primera gran cuesta, camino a lazadas, nos deposita a la vista del Peyreget. Es bonito, y la cresta parece más difícil de los que resultará ser (en realidad, una pala de nieve). El recorrido es aquí algo más laborioso al hallarse pedreras y neveros. Hacemos cima, con un día espléndido, y avistamos un gran panorama a nuestro alrededor. El descenso hacia el refugio de Pombie lo hacemos en diagonal hacia el colado Este del Midi, aprovechando los neveros. Primero pasamos bajo el couloir de La Fourche, y más adelante bajo el estético Pombie-Suzon. La última parte del bucle es preciosa también, aunque algo laboriosa porque entra la niebla por la tarde. 

Los sarrios cruzan el valle increíblemente rápido. Paran un poco en los arroyos, y siguen su deambular pasmosamente ágil. En el descenso hacia Bious, una vez pasado este valle suspendido, y perdido de vista el Midi, atravesamos con cuidado algún empinado nevero con nieve aun dura. Estos últimos tramos “técnicos” requieren mantener la atención porque pueden provocar el más tonto y grave de los accidentes de todo el día si uno se empeña en perder la concentración. La última parte es boscosa, húmeda, oculta. 

De pronto, y algo cansados ya, aparece el parking donde, muy contentos por el bello itinerario realizado, toca el agradable ritual de cambiarse de ropa y calzado, comer algo y emprender el relajado retorno a casa. 

Donostia, 19 de diciembre de 2003