"Ayer domingo, Alberto G., Fernández, Michael y yo fuimos hasta Usategieta a ver la cronoescalada que hacen desde Leitza. Llegamos tarde y solo sacamos (fotos) a Gorospe y a Peio.
A la bajada, Alberto G. (solo podía ser él), se pegó el gran hostión (al día siguiente estaba con fiebre), y Michael fué detrás.
A éste último su tío le había dejado una bicicleta de aluminio (mucho para la época) y tuvimos que enderezar la horquilla en un guardarraíles" (...).
Unos días después, el 11 de octubre de 1986, el aita me compró la BH Turbo, con cuadro de acero Columbus que, como todas las bicis, me dio grandes alegrías.