Todo el mundo al monte, no hay terrazas ni bares y además estamos encorsetados por aquello de los municipios colindantes.
Esta excursión lo tiene todo para ser una pequeña clásica de las cercanías de Donostialdea-Andoain. Una delicia.
La verdad que, en el año de la pandemia, leer esta novela tiene su cosa, ya que, aunque es una situación infinitamente más grave y ficticia, no tiene pocas cosas en común con el año del COVID-19.
Y se parece poco a la peli (o viceversa).
Guapa novela negra del gran Elroy. Se ve que aun era algo joven e inmaduro cuando la escribió, pero resulta muy amena y no especialmente convencional.