viernes, 6 de agosto de 1993

Gran Pic Ossau (2884 m)



croquis hand-made

Gran Pic Ossau (2884 m) normal Cara ENE. Valle de Ossau, Pirineos

Esta ascensión la realizamos unos pispalines, con cierta tensión dado el "carácter" de la ascensión, un must para cualquier pirineísta.

Recuerdo con cierto horror el desprendimiento de piedras provocado por el brutico de Gorka en la pedrera pasada la 2ª chimenea, que trepaba sobre mi cabezita y la de mi hermano.

Pero allá que subimos... yo tenía, ummm... 22 añitos.


impresionates chimeneas de la normal de Midi. (foto: Txori)

miércoles, 4 de agosto de 1993

Grande Fache (3005 m, intento)

scanner del cuaderno original

Grande Fache (3005 m) intento Cresta Oriental. Bachimaña-Panticosa, Pirineos

La que nos cayó aquella tarde. Los viejos tiempos de ánimo infinito nos llevaron, en esta ocasión, a plantar la tienda de campaña (no, no era canadiense, ya teníamos una tipo iglú) en el ibón de Pecico, cerca del "ataque" de la vertiente SE de la Facha.
  
Nuestra idea era dormir allí, a 2000 y pico metros de altura, y al día siguiente subir a este pico fronterizo por alguna de esas rutitas que marcan en puntitos rojos los maravillosos mapas de Alpina (abocados al fracaso desde casa, vaya).
  
A media tarde, al poco de tener montado el campamento de verano, comenzaron a acercarse nubes, cada vez más negras, acabando aquello en tormenta y espantada hacia los ibones inferiores... al menos perderíamos altura y estaríamos menos "aislados".
  
Un poco de cuelgue, allá arriba, sin certeza de nada; recuerdo claramente aquella sensación de incapacidad, de falta de aplomo, en definitiva: de falta de experiencia ante la apabullante naturaleza.
Recordatorio especial a la visión resplandeciente de los Picos de Infierno tras la tormenta vespertina.
La noche la hicimos en un refugio libre junto a los ibones de Bachimaña, también fuimos amenizados por la tormenta, que persistió durante horas, y nos sedujo de intentar cualquier actividad alpinística a la mañana siguiente.
  
Bajamos a Panticosa y nos acercamos al parking de Anéou, a por el Midi.

viernes, 30 de julio de 1993

Cruz del Castillo (1346 m)

 
el intento más surrealista o mi vida como un jabalí

Precario intento de descubrir algún trazo que tuviera la entidad de llamarse camino.

Nuestra pequeña inmersión en el más puro hábitat de los jabalíes y demás fauna del soto bosque serrano.

miércoles, 28 de julio de 1993

Larrunarri (arista Oeste por la tarde)

paseo vespertino de una tarde de verano

Larrunarri (Txindoki, 1346 m) arista Oeste. Aralar, Montaña Vasca

Hay un chico que se llama J; vive en Gasteiz.

No lo conozco mucho, y tan cierto como que veo el Mandoegi cuando voy cada día al trabajo, es esta particularidad que le adorna: Este hombre no sabe hacer una actividad normal en el monte, siempre tiene que haber alguna particularidad que haga de ella algo "estresante" o al menos peculiar (arista de Palomares al trote, Camino de Santiago en 3 días en bici, aproximar a la Norte del Perdido por el Swan, ...).

En esta ocasión, la prueba del "concurso" consistía en, un calurosísimo día de julio (un calurosísimo día al que mediáticamente no se le atribuirían aun causas algorianas, sino, tal vez, capadeozonianas), aproximar a la base de la arista del Txindoki, escalarla, y rapelar la "Txema" de la pared Sur: Una gymkana pelín brutal, y con poquita agua, por supuesto.

Estamos hablando de subir, a la hora de la comida, con las cuerdas, los hierros y un solazo del copón hasta la base. Vestirse de romanos, escalar/arrastrase a través de los diferentes largos, y luego, por darle "más ambiente", rapelar los 5 largos de la citada Txema, con todo el solazo de la tarde horneando el cogote y resecando la boca.

Pero, ¡ojo!, todo ello de muy buen humor.

sábado, 10 de julio de 1993

Aspe / Pico de la Garganta de Aísa (intento)


en algún lugar estaba, ese bello monte que impresiona

Pico de la Garganta de Aisa (Aspe, 2649 m) intento normal corredor Norte. 
Macizo de Aspe, Valle del Aragón, Pirineos

Hace años salíamos al monte aun cuando la niebla impedía el avance. En esta ocasión no hicimos sino deambular por un tenebroso panorama plagado de piedras, pistas, postes de telesillas, ...

Ya nos habían avisado, la noche anterior en el refugio, que en el Aspe las nubes y la niebla eran moneda de cambio habitual, mientras que probablemente en Jaca o Lescun estuviera despejado.
Más adelante veremos, en este retro-blog, cómo el Aspe caería en nuestras manos, en sendas y bien bellas ascensiones.

domingo, 27 de junio de 1993

Pique Longue de Vignemale (3298 m)


Vignemale: marmotas abajo, nieves perpetuas arriba

Pique Longue de Vignemale (3298 m) normal Barrage d'Ossoue. Vignemale, Gavarnie, Pirineos

Vignemale, mi primer tresmil. Ascensión organizada por Girizia mendi taldea, de Oiartzun.
Nada especial por el numerito, pero sí mucho por adentrarme por vez primera en una alta montaña de dimensiones apabullantes.

Recuerdo la impresión que me produjo ver, al inicio del glaciar, las cordadas de franceses que se acercaban desde Baysellance. Desde luego que la visión y la cultura de montaña, la forma de afrontarla por parte de los alpinistas del otro lado de la frontera, se veía reflejada en aquella estampa.

domingo, 16 de mayo de 1993

Aizkorri (1528 m) - Aketegi (1551 m) - Aitxuri (1544 m)

Aratz y Aizkorri. foto: Jon Zabaleta

La verdad, a día de hoy no recuerdo haber hecho las tres cimas más altas del macizo (la cresta, quiero decir), recuerdo sobre todo el paso por la calzada romana, de retorno a San Adrián. El día salió bonito y saqué alguna foto, que por ahí andarán. Un día me pongo...

domingo, 9 de mayo de 1993

Txurrumurru (corredor de la Brecha) - Erroilbide (Aiako Harria)


la vertiente "alpina" de Aiako Harria

Precioso y aislado recorrido de montaña, con carácter, que ahora mismo (8 de enero de 2009) estará completamente nevado, y no quiero ni pensar si la nieve se llegara a asentar y transformar. Gran ascensión; sacando chispas a las variadas posibilidades del entrañable macizo de Aiako Harria.

Txurrumurru (826 m) Erroilbide (836 m) corredor de la Brecha. Aiako Harria, Montaña Vasca

domingo, 18 de abril de 1993

Vértice Anayet


croquis de la ruta

Vértice Anayet (2559 m) intento vía normal Canal Roya. Canfranc, Valle del Aragón, Pirineos

Aquel espléndido día de primavera, seguimos en la misma onda del anterior: Inconsciencia colectiva y empuje juvenil.

Recorrido el valle, quasi-plano, hasta la Rinconada, flipamos un poco al pasar bajo las famosas cascadas de hielo de Canal Roya.

Superamos todo el zócalo que da acceso a la zona de los ibones (Sur del Anayet). Mientras reponíamos fuerzas, un par de monitores ulta-equipados de la próxima estación de Astún, llegaron hasta nosotros, y, algo acollonados, nos recomendaron la retirada inmediata.

Así que, suongo que con cara de sorpresa y espero que con humildad, asentimos a aquellos dos efebos coloridos, y enseguida pasamos a desandar nuestros pasos, de vuelta a Rioseta.

sábado, 17 de abril de 1993

Billare (2318 m) intento


croquis copiado del Pirineos I de M. Angulo, ¿quién si no?

Grand Billare (2318 m) intento vía normal de Sanchèse. Circo de Lescun, Vallée de Aspe, Pirineos

Esto del Billare '93 fue de otra dimensión. Íbamos en plan "la kuadrilla de excursión" al Billare, cuando aquello se devino en toda una ascensión invernal a un monte con mayúsculas.

Hicimos noche en el refugio de Laberouat. Cuando llegamos hacía malo, pero ya anunció el gran Maldonado en la tele "todo soles", y cuando amaneció despejado, el alegrón que me llevé fue enorme.

Y allí que nos fuimos, hasta los cayolars de Anaye. Y más arriba también:

Como que Igotz y yo llegamos hasta el collado de la cresta, a la vista ya de Los Tres Reyes.

Habíamos superado las enormes y fatigosísimas palas muy cargadas por las recientes nevadas. Las habíamos superado con enormes dosis de ignorancia, ilusión, compañerismo y solidaridad (por lo del préstamo de guantes y las txandas con las gafas de sol).

Para la posteridad todo esto, además de esa foto entrañable, la del grupo, sentado apaciblemente en la nieve, cegado por la luz serena de media tarde.

Aquel día no lo se, pero a día de hoy, desde luego, no me importa nada no haber llegado a cima. Todo lo demás fue tan bonito que la "no cima" fue, más que nunca, algo ajeno al sentido de la jornada. Aquello fue un día de amistad.