martes, 31 de mayo de 2011

Monte Perdido - cara Norte Clásica





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las horas no son iguales allá arriba. vivac bajo la Norte
en el couloir de entrada, es de noche. estamos azuzados
éxtasis, paz. amanece en la cumbre del Perdido

Y uno de esos inabarcables sueños que se han hecho realidad para mis compañeros de cuerda. Mi ocasión llegará en un futuro. A continuación, el texto, a cargo de AFC: 

"Pues nada, objetivo cumplido, y trabajado duramente, porque la verdad que la salida es sufrida en cuanto a lo físico. Subida el sábado desde Pineta, con un mochilón con saco, esterilla, dos piolos, crampones, comida-bebida para dos días, cuerda 60 metros, tornillos de hielo, expreses, friends, clavos, bagas, comida, casco. El horror, vamos. Según subíamos, nos dijeron unos que bajaban y la habían hecho, que estaba muy bien toda en nieve, pero que en el corredor de arriba había un resalte de hielo que estaba ya muy muy justo y que aguantaría como mucho una o dos cordadas antes de romperse del todo, ya que el hielo estaba podrido y le caía agua por dentro, aparte de eso nos dijeron también que llevábamos unas 25 personas por delante acampando por diferntes zonas, con la misma idea que nosotros.

Llegamos fundidos al Balcón con la cosa esa en la espalda, y la Norte se veía esplendorosa, y se distinguía claramente la huella tras el primer corredor que iba hacia la rimaya del segundo. Empezamos a buscar un vivac y nos fuimos acercando todo lo que pudimos a la entrada de la vía para estar lo más cerca posible al día siguiente. A la gente se la veía muy desperdigada en tiendas de campaña, no se veía aglomeraciones en ningún lado, pero como el espacio es tan tan amplio, da margen de sobra para estar todo el mundo a su bola. Encontramos, sobre un promontorio de piedras, una roca medianamente plana, con algo de inclinación para poner las esterillas y pasar la noche. Las vistas te las puedes imaginar, absolutamente privilegiadas, de lo más bonito que puedas ver en el Pirineo, tanto por lo que tienes al ladito, como por lo que ves a distancia, un puto lujo.

Noche toledana de ambos sin pegar ni ojo, yo creo que en blanco toda la noche, mirando constelaciones, estrellas fugaces y creí controlar algún satélite en órbita y todo. Con mirada de vez en cuando a la Norte para ver si se veía algo. Estábamos con la neura, de que había que entrar prontísimo, a poder ser los primeros, así que a eso de las 2:15 le digo a Aiert, que veo luces de frontales por la zona de las tiendas y que al loro, por si hay que salir zumbando, pero joderrrrr, es que es demasiado pronto. Nos quedamos ya con la copla, para salir disparados si hiciera falta, y al final nos acabamos levantando y poniéndonos los trastos y bajando a la nieve a ponernos los crampones para entrarle.

A las 3:20 estamos en marcha por nieve. Voy preocupado porque no se ve absolutamente nada, no hay luna, y la oscuridad es absoluta. Se supone que la entrada al corredor que entra es a mano izquierda es muy clara, pero no lo hemos visto el día anterior. Al final encontramos la entrada, empezamos a subir, vamos en ensamble con distancia muy corta entre uno y otro. Lo pillamos muy agusto hasta el final y entonados hacemos la travesía por el primer glaciar pasando radicalmente a mano derecha. Nos tranquilizamos, bebemos, un chute energético en forma de tubo, y poco a poco para arriba ya por una huella que no soltaríamos, ya que la noche seguía cerrada. A todo esto a mí se me había caído la camara al suelo la tarde anterior y no veía nada por la pantalla LCD de la misma: todo negro. Sacaba las fotos pero no sabía si estaba la camara jodida del todo o se verían.

Poco a poco, con los gemelos para explotar llegamos al canal de arriba, nos metemos en ensamble y ya una fina linea rojísima se empieza a abrir en el horizonte por el Este. Nos presentamos en el resalte de hielo, montamos una reunión con piolos y un tornillo de hielo, y efectivamente como nos habían dicho se ve justa justa, con el agua corriéndole ya por la derecha y el hielo podrido, pero bueno, la verdad es que es bastante tumbada y no parece dificil. Empiezo a darle y se hace bien, porque el hielo a pesar de estar podrido tiene la suficiente consistencia aún. Monto una chapucerísima reunión arriba, y sube Aiert (el cual ya subía antes de meterlo al seguro por falta de entendimiento entre ambos). Tras este largo seguimos en ensamble y por unas rampas pinas salimos del corredor ya en forma más abierta a la suave pala final del Perdido.

Aquí ya el espectáculo es único, el sol apareciendo lentamente rojo rojo rojo, y viendo la cima del Perdido al ladito, Soum de Ramound, Cilindro, todos los picos hasta el Col de Añisclo, La Munia, Taillón, Vignemale, ..., infinitos montes. Hacemos la triunfal travesía hasta cima con los trastos aún puestos, y al llegar nos encontramos a cuatro valientes metidos en sus sacos vivaqueando en la cima.

Miramos el reloj y joder, las 06:20. Gran hora para estar en ese privilegiado lugar viendo un amanecer; vemos reflejados todos los esfuerzos y el sufrimiento de las horas anteriores y el dolor de hombros que llevamos. Alucinantes los cortes comos siempre de Ordesa y cañón de Añisclo, auténticas maravillas de la naturaleza. Uno de los vivaquedaores se levanta y conversamos con él. Habían subido por una ruta muy interesante digna de investigar por orginal. Nos comenta que hace -4º y la verdad que la rasca se siente. Aiert y yo sacando fotos a saco arriba, porque en el corredor la verdad que no hemos podido sacar prácticamente nada.

Nos ponemos en marcha para la bajada, pasamos con cuidado la Escupidera, que estaba con muy buena huella, y llegamos sin problemas el Lago Helado, flanqueándolo por arriba para quedarnos lo más altos posibles para subir al collado del Cilindro. Tras algún paso raro llegamos arriba y ya queda tirarnos para el balcón de Pineta de nuevo teniendo que sortear un rápel para bajar del glaciar. Son las ocho y pico de la mañana y la nieve ya se está poniendo mala porque le da el sol. En el rapel bajas sobre una cascada de agua, y la cuerda se nos moja del todo. Luego ya queda bajar por palas de nieve hacia nuestro vivac, de cara viendo todo el rato el corredor del entrada.

A las 09:00 estamos en el vivac alucinando con los buenos horarios que llevamos, y flipamos con la gente que se sigue metiendo a la via a esas horas... Descansamos un buen rato, comemos algo y empezamos a armar las mochilas para bajar con un perezón del horror a volver a castigar los ya muy tocados hombros. Hacemos de tripas corazón, y para abajo, Aiert está bajando la cuerda esta vez desde la cima del Perdido ya, a la subida me tocó a mí. Bajamos a buen ritmo, con traspiés varios de cansancio, peso de la mochila, etc., Vamos parando en las cascadas que caen para llenar una botellita con suero fisiológico e ir hidratándonos. Aiert va muy agobiado con el peso, y empieza a apretar para llegar antes al coche, y acabamos bajando a toda ostia toda la parte final, flipando cómo pudimos haber subido todo esa cuesta con semejante peso el dia anterior. Llegamos absolutamente fundidos al parking a las 12:30, la bajada ha sido meteórica. Refrescarnos en el río y un poco de cocktail con vinagretas de pepinillos, cebolletas, aceitunas y patatas fritas con coca-cola tirados en una verde campa. Aiert lleva los hombros completamente marcados de la mochila, y no estoy mucho mejor, pero la actividad ha sido buena, y el sitio es un lujo para los ojos. Estamos contentos.

Tiramos para Bielsa, y tras una birra en un bar y comprar unas coca-colas tiramos para el túnel de Bielsa para volver por Francia al igual que a la ida. Las vistas del trayecto de coche son igualmente preciosas. Sin conseguir llegar a la autopista Aiert y yo nos vamos quedando fritos de sueño y cansancio así que no queda otra que parar el coche y tirarnos un rato en una campa de al lado del canal de agua que va paralelo a la carretera. No sé cuanto estaríamos pero no creo que más de media hora, pero suficiente para continuar sin dormirse al volante. Paramos en el área de los Pirineos e la autoroute: bocata de foiegrass bestial artesanal con toque picante hecho por la tia de Elena, continuamos con el viaje y para las 19:10 en casita.

A la noche me quedo lívido tras ver que no había salido ni una foto del día de ayer, sólo las del sábado hasta que se me fue la cámara al suelo golpeando con la roca. Me jode un huevo porque había sacado un montón (salvo en la via), porque el lugar era para hacer millones de fotos, pero bueno, qué le vamos a hacer. Y el problema, tras dar mil vueltas, se solucionó dándole otra ostia a la cámara, y volvió a salir imagen en la pantalla LCD. Lo llego a saber ayer y le doy con el piolo".

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