domingo, 30 de agosto de 2026

sábado, 29 de agosto de 2026

San Juan de Socueva (Asón)





Encantador paseo vespertino, a la vista de las montañas del Asón (impresionante la que tenemos enfrente), con las luces anarajandas iluminándolas.

Cruzamos cuatro palabras con una mujer que habita el barrio, y que nos indica más o menos la ubicación de la ermita.

La subida es por pista; no creo que merezca la pena hacerla en coche. Nos sale un mastín al encuentro, en esta ocasión no es ni amenazador ni amigable, sino miedoso. Mejor así.

La pista se empina aún más y nos deja bajo las paredes (hay una vía ferrata montada) donde está la ermira rupreste (siglo VI) metida en la roca.

Están de obras (agostgo de 2026) y queda un poco deslucida.

Regreso por el mismo itinerario.

Disfrutamos de las luces y la calma (incluso de un sábado de agosto) de este rinconcito de la Cordillera Cantábrica.

Laredo - Santoña


Puntal de Laredo


Motora a Santoña


Puntal de Laredo y paisaje


Peña del Fraile (Monte Buciero)


Monte Buciero


Monte Buciero


Monte Buciero


Santoña: anchoas en conserva


Santoña

Powered by Wikiloc

 

martes, 25 de agosto de 2026

lunes, 24 de agosto de 2026

Leyre, Javier, Sos, Navardún


Sª de Arangoiti


Leyre


Leyre


Javier


Sos


Navardún


Sos


Navardún


Navardún

Turismo por el extremo Oriental de Nafarroa, con fuga hacia Aragón.

Final con baño en la piscina de Navardún (con restaurante recomendado para otra ocasión). 

domingo, 23 de agosto de 2026

Adiós a un río (John Graves)


Hermanando Brazos y Urumea


«El resultado es que un breve segmento de la frontera americana, reconocible a su manera, aunque no tan reconocible como alguien de la zona podría haber estado tentado a pensar, se detuvo en el brazo, crepitó y humeó durante unos cuantos años como una fogata en la maleza, mientras se expulsaba a los indios de la existencia y se empujaba al ganado hacia el norte, y luego siguió avanzando y llevándose la mayor parte de sus enérgicos hombres con ella». 

«… el provinciano que únicamente cultiva sus raíces se arriesga, igual que una patata, a volverse más raíz que planta; el que corta sus raíces y niega que estuvieran conectadas con su cuerpo se marchita hasta volverse la mitad de lo que era…». 

"... cada día tiene su plenitud, en el paréntesis de dos sueños... " 

sábado, 22 de agosto de 2026

El mejor oficio del mundo (Diego A. Manrique)


ARTE la música en sí misma, mas turbio el mundo a su alrededor.

El caso es que estoy revisitando mi adorado EL AMBIGÚ, hora en forma de podcast, en RNE audio... ¿estará completo?; llevo cuatro programas y el nivel es excelso, EX - CEL - SO.

GRACIAS, Sr. DIEGO A.


¿El Ondas? Poco me parece. 


viernes, 21 de agosto de 2026

Cerezo (una aproximación)

foto: Ayto. de Cerezo

texto: El Correo de Burgos, 31/8/2026 


Cerezo de Río Tirón se erige en la ladera de un gran cerro, dominando el curso fluvial que le otorga su denominación. La profunda historia de este municipio se inicia en la antigua y relevante ciudad autrigona de Segisamunculum, evidenciando sus raíces milenarias en la península ibérica.

Su estratégica ubicación geográfica, situada entre la depresión del Ebro y la Bureba, la convirtió en un codiciado enclave, siendo motivo de constantes disputas territoriales entre cristianos y musulmanes a lo largo de los siglos. Este legado de frontera y cruce de culturas ha forjado una identidad única y un patrimonio histórico-artístico de gran valor.

Los vestigios más antiguos de ocupación en la zona de Cerezo de Río Tirón se remontan a hace aproximadamente dos mil quinientos años, durante la primera fase de la Edad del Hierro, cuando un extenso castro fortificado dominaba el paisaje. Doscientos años después, los autrigones, una de las tribus prerromanas más importantes de la península, se asentaron en la antigua ciudad autrigona de Segisamunculum, dejando una huella indeleble en la región. Posteriormente, la profunda influencia del Imperio Romano se hizo patente con la construcción de la calzada que conectaba Astorga con Tarragona, de la cual aún se conservan tramos, y el histórico puente de San Ciprián, testimonio de su avanzada ingeniería y de la importancia estratégica de la ruta.

La posición fronteriza de Cerezo de Río Tirón marcó decisivamente su devenir durante la Edad Media. La localidad estuvo bajo dominio musulmán hasta el año 891, momento en que pasó a control cristiano, un hito crucial en la Reconquista.

Aunque su integración en Castilla se menciona históricamente ya en el año 1.029, no fue hasta el fallecimiento de Sancho III el Mayor y la subsiguiente cruenta lucha por el poder entre sus hijos, Fernando I de León y conde de Castilla, y García Sánchez III, rey de Pamplona-Nájera, cuando se consolidó su pertenencia. Este proceso culminó con la Batalla de Atapuerca en 1.054, un evento decisivo que afianzó la incorporación definitiva de Cerezo a Castilla.

El reinado de Alfonso VII marcó un período de extraordinario desarrollo para Cerezo de Río Tirón. En el año 1.151, la localidad recibió la concesión de importantes fueros, un conjunto de privilegios y leyes que regulaban la vida municipal y fomentaban la actividad económica. Estos fueros no solo otorgaron una notable autonomía administrativa y jurídica, sino que también impulsaron el comercio, la agricultura y la ganadería, transformando a Cerezo en una de las poblaciones más prósperas y ricas de Castilla durante la Baja Edad Media. Este impulso legislativo y económico consolidó su posición como un centro neurálgico en la región, atrayendo a mercaderes y pobladores y dejando una huella duradera en su estructura social y urbana.

El legado histórico de Cerezo de Río Tirón se manifiesta de forma palpable en su valioso patrimonio arquitectónico y religioso. La Iglesia de San Nicolás de Bari, de imponente estilo neoclásico y datada en el siglo XVIII, sobresale por su grandiosidad. En su interior, los visitantes pueden admirar sus tres naves, donde se custodian valiosos retablos y altares recuperados de antiguas ermitas e iglesias ya desaparecidas de la localidad. Actualmente, esta es la única iglesia en uso para el culto, constituyendo un punto central de la vida espiritual del municipio.

Asimismo, se conservan los vestigios de la Iglesia de Santa María de Villalba, un lugar cargado de historia y tradición. La leyenda popular sostiene que San Vitores, patrón de la localidad, fue párroco de su templo primitivo, antes de ser decapitado por los musulmanes. Las ruinas visibles hoy corresponden a una construcción de los siglos XV y XVI, probablemente erigida sobre la iglesia original. De ella se aprecian aún el ábside semicircular y una torre del campanario de factura más reciente, que invitan a la reflexión sobre su pasado.

Otro de los grandes tesoros patrimoniales de Cerezo es la Iglesia de Nuestra Señora de la Llana. Lamentablemente, cuatro de sus relieves, que representaban la Adoración de los Reyes Magos, fueron sustraídos del país en el año 1.929 y se exhiben hoy en el prestigioso Museo de Los Claustros de Nueva York. Afortunadamente, su valiosa y bella portada románica pudo ser recuperada y, tras años expuesta en el paseo de la Isla de Burgos, fue trasladada al Monasterio de San Juan en la misma ciudad, donde se conserva y puede ser admirada.

Más allá de su innegable riqueza histórica y cultural, Cerezo de Río Tirón se enclava en un entorno natural de gran belleza, que invita a la exploración y al disfrute al aire libre. La presencia del río Tirón, junto a las laderas del cerro, configura un paisaje de notable valor ecológico, con una diversidad de flora y fauna autóctonas. Para poner en valor esta faceta, alumnos y profesores del Instituto de Educación Secundaria Hipólito Ruiz López, de la cercana localidad de Belorado, han diseñado una completa e interesante ruta temática. Este itinerario no solo recorre los puntos clave de Cerezo de Río Tirón, sino que también destaca su riqueza etnológica, económica y biológica, ofreciendo una perspectiva integral del municipio y su relación con el entorno.

martes, 18 de agosto de 2026

RUT Ruta Urola - Tirón. Etapa 3. Elciego - Cerezo









La tercera etapa de mi viajecillo veraniego es la más sencilla y a la vez la más diferente en paisaje a lo que estoy acostumbnrado: grandes paisajes abiertos, extensiones de viñedos rebosantes y de riquísima uva, sierras grandotas y lejanas.

jugueteo un poco alrededor del Ebro para, tras el hamaiketako en Baños de Ebro, entrar en una preciosa zona de viñas ya en modo gravel.

Después un paso de unos 2 km. junto a un canal de agua, antes de subir a la curiosa localidad de Casas Blancas.

Más carreteras rurales, más pistas, y llego a Villalobar de Rioja. Aquí marca que hay un tramo de Vía Romana hasta Herramélluri.

Creo que puede ser buena opción, como acaba confirmándose. No tengo mal olfato.

Otra paradita en Herramélluri para un café antes de remontar lo que me queda de Tirón hasta Cerezo.

¡Muy contento! Todo ha salido bien.