viernes, 7 de octubre de 2011

Urederra. Valle de Ameskoa-Urbasa, Montaña Vasca



El azul del agua de Urederra impresiona. ¿Por qué es tan azul? Un azul celeste (o turquesa, me chivan por aquí). Quizá por la luz directa del Sol, o por el color tan blanco de la caliza del lecho del cauce. Bah, seguramente por alguna otra causa que desde luego no se me ocurre.

Qué azul.

Como en Adarra, concurrida ruta. Un clásico de esos que todo el mundo conoce, aunque sea de oídas. El Nacedero del Urederra. Nacimiento se utilizará para seres animados. "El nacedero del niño Jesús".

Bakedano tiene un frontón sin gradas para poder sentarse a comer, pero sí un banco que se quedó allí después de que los de la Sociedad del pueblo hubieran vendido todos los talos con txorizo a 3,00 € la unidad. (No llegamos a tiempo para catarlos).

El patxarán casero del bar, afirmo, gloria divina, oiga. Algo más que el simple efecto de la sugestión del momentico.

Me embelesó también lo que pude ver y adivinar del Valle de Ameskoa, embaucador tras el aire limpio de la tarde del domingo pasado. Llevaba en mente otras dos recomendaciones: la presa natural en Zudaire (llegué a meterme hasta allí mismo), y el cámping hippy de Artaza.

2 comentarios:

Sergio dijo...

¿Por qué ya no es posible bañarse en el nacedero del Urederra? Yo lo hice en su día, como también lo hice en los lagos de Covadonga y tampoco se puede ya. Vaya, a ver si soy yo...

iK dijo...

Por la masificación. Porque no merecemos que nos den el beneficio de la duda. No seríamos cívicos. O estoy equivocado, que puede ser tranquilamente.
Saludos y gracias.
Iñaki.