sábado, 7 de diciembre de 2013

El laberinto de la felicidad. Álex Rovira, Francesc Miralles. Editorial Aguilar, 2007


Sencillo, corto y claro libro que, a modo de cuento, nos da unos acertados brochazos que dan ganas que te pinten de colores muy adentro. 

Tenía apuntado en mis recordatorios el siguiente texto de la página 53, quizá por mis vivencias personales de estos últimos tiempos, que irracionalmente me hacen pasar malos ratos precisamente ante situaciones que forman parte de mis mayores placeres vitales. 

"- La mayoría de los obstáculos que encontramos en nuestro camino a la felicidad son imaginarios. Los creamos nosotros; es decir, son nuestros miedos.
(...)
- Y, ¿sabes por qué las personas nos creamos nuestros propios obstáculos? Yo te lo diré: porque nos da miedo llegar a los lugares que hemos soñado.
- ¿De verdad lo cree?
- ¡No lo dudes! Cumplir un sueño siempre da miedo, porque estamos acostumbrados a lidiar con las dificultades, pero no a recibir regalos de la vida. Por eso a menudo nos boicoteamos poniendo muros entre noostros y lo que queremos conseguir." 


1 comentario:

Sergio dijo...

Un gran sueño cumplido también deja un vacío. La sensación del esfuerzo para conseguir algo es muchas veces tanto o más placentera que el hecho de lograrlo. Por eso es tan importante seguir teniendo sueños pendientes. Siempre.