sábado, 7 de diciembre de 2013

Monterapia. Editorial Diëresis, 2012


A finales de año he leído este pequeño libro que nos habla de eso de "ir al monte".

Ir al monte, eso que muchos hemos aprendido a hacer desde pequeñitos, con los aitas. En mi caso, siempre en transporte público, que en casa no hubo nunca coche.

Juanjo escribe sobre los beneficios de salir de las aceras y los bares y escaparnos a los montes, también, y con más razón para empezar, a los cercanos y bajitos.

Creo que esta disfrutando de bastante éxito. A lo largo de sus páginas, lleva insertados códigos QR para visualizar videos que el propio autor ha colgado en Youtube. También se le puede seguir en twitter facebook.

Esta es uno de las partes que más me han gustado:

"Hasta que cumplí los diecisiete años, las montañas formaban para mí parte del paisaje, de la misma manera que una nube, un trigal o el mar. Una especie de atrezzo que contribuía a alegrarnos la vista a los humanos.

Fueron unos compañeros del colegio los que me propusieron acompañarles un día en una de sus salidas dominicales. Al principio me mostré bastante reticente, ya que siempre había odiado las excursiones al monte que el colegio organizaba un curso tras otro.

No le encontraba sentido a eso de subir por una cuesta, jadeando y sofocado, para llegar a un lugar donde básicamente no había nada y al cabo de un tiempo, que solía depender del profesor de turno, volver a descender por el mismo camino, para llegar sudorosos y cansados al autobús".

1 comentario:

Sergio dijo...

Con el coche ganamos la libertad de los horarios y las aproximaciones cortas, pero nos volvimos esclavos de las rutas circulares.