sábado, 5 de diciembre de 2015

"Basurdeen begiratokia" (160 m, IV+). Aiako Harria, Pirineos


Gracias a los que imaginaron la vía.
Pasábamos por allí y ¿qué mirábamos?:
Recuerdo una vez, era verano:
una abeja me martirizaba mientras intentaba mover la BH hasta Aritxulegi
siempre disfrutando/sufriendo de las subidas 
de esta nuestra tierra.


Los aperturistas y los laguntzailes,
lucharon con el taladro y la sierra eléctrica limpiando de maleza la ruta
cuales psicópatas de "los niños del maíz".

Una ruta que se han "inventado"
igual que Messi se inventa goles.

Z. ve donde otros no vemos. Tiene ese don.
Eso ya lo sabíamos. 

Luego viene la democracia;
se va conociendo la buena nueva:
donde los jabalíes se revuelcan tras las lluvias
y se imaginan cómo sería vivir en Ulía,
allí termina una vía de disfrute
una ruta para hacer con amigos, para hacer con niños.
Con colegas, o antiguos colegas, a los que gusta o les gustó trepar.

Algunos que la escalan dicen "buuu" 
la geología de Euskadi es apala, como sus habitantes.
A veces he pensado: mira que si detrás de Mandoegi hubiera un macizo como el del Cerro Torre,
pero no oye, aquí es todo más txikito
ya me gustaría hacer una vía del Balaitöus al lado de Aritxulegi
(equipada con químicos y con senderito para zapatillas). 

Las rocas más antiguas
las más venerables,
rugosas
gloriosas
de Euskal Herria.

Allí, bien apoyado en mis viejos pies de gato,
mirando el valle
(qué bien nos vino empezar algo más tarde)
aun con los árboles de colores
aun con el sol bajando
un otoño a prueba de lluvias
a prueba de viento del mar
una bandada enorme de buitres leonados aleteando sobre nosotros
(qué bonito el sonido de sus plumas impulsando: ñec-ñec)
mi espíritu miedoso iba volando junto a ellos.   

Yo digo chapeau
yo digo eskerrik asko







Ahhhdoro los croquis de X. Larretxea.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Bonito texto Ñakus