jueves, 8 de enero de 2009

Día de Reyes, Gasteiz


Teníamos cadenas, el depósito lleno, y dos roscos caseros en el maletero. Todo lo necesario para sobrevivir incomunicados unas horas en una cuneta de Etxegarate o de la Llanada Alavesa. Al final pudimos llegar al destino, viéndonos obligados a compartir con toda la familia los majestuosos anillos rellenos de nata.

3 comentarios:

Raquel dijo...

A mí me gustaría que me dieras la receta del rosco. Tiene una pinta que te cagas!!!
Raquel Rivas

Sergio dijo...

Si es que el rosco es un postre redondo.

Anónimo dijo...

Yo he probado el rosco y doy fe de que está tan bueno como aparece en la foto. El año que viene más